La inversión en oficinas de Madrid cae un 42%, y un 38% la de Barcelona
La inversión en edificios de oficinas de Madrid sumó 899 millones de euros durante los nueve primeros meses del año, lo que supone un descenso del 42% respecto a la materializada en igual periodo de 2004, mientras que el mercado de inversión en oficinas en Barcelona alcanzó durante el tercer trimestre los 64 millones de euros, lo que sitúa el acumulado en lo que va de año en los 388 millones, un 38% menos que durante los primeros nueve meses de 2004, debido a la "grave falta de producto" para invertir que presenta Barcelona, informó la consultora inmobiliaria Jones Lang LaSalle.
Los expertos de la firma atribuyen el descenso al hecho de que los inversores extranjeros están aprovechando la actual coyuntura del mercado para rotar activos y obtener plusvalías.
Además, subraya que el mercado de inversión de Madrid está atravesando un momento de "máxima escasez de oficinas en rentabilidad como no se conocía en los últimos seis años".
Según la consultora, los inversores nacionales, principalmente fondos de inversión, han sido los principales agentes inversores en edificios de oficinas de la capital en este periodo.
Pese a todo ello, Jones Lang considera que los inversores internacionales mantienen aún la vista puesta en el mercado español "con expectativas de encontrar oportunidades de inversión interesantes de forma puntual".
Entre los factores que, según los expertos, aún fomentan el interés en la inversión de oficinas de la capital destaca la expectativa de aumento del precio del alquiler a corto plazo, la "escasez" de alternativas rentables de inversión" y los bajos tipos de interés.
La consultora subrayó que la ausencia de producto ha ocasionado, además de "una muy baja cifra de inversión", un nivel de rotación que "continúa siendo casi inexistente". Asimismo, apuntó que, ante la falta de producto alternativo en rentabilidad, los propietarios "siguen en su planteamiento de no vender" y únicamente se están ofreciendo edificios 'llaves en mano' a entregar en uno o dos años y algún 'sale and lease back'.
Con respecto a la demanda, sigue habiendo un alto nivel de liquidez en el mercado, sobre todo de los inversores privados, que están dispuestos a comprar incluso por debajo del 5% de rentabilidad, aunque sólo productos inmobiliarios de "buena calidad" y alquilados a compañía de prestigio y solvencia.
La consultora indicó que los inversores internacionales "siguen estudiando las nuevas zonas emergentes, como 22@ y Gran Vía Sud", como lo han hecho Axa y MEAG, que han comprado edificios de oficinas llaves en mano en el distrito 22@, y Fiatc en Gran Vía Sud por 20,4 millones.
El director de Inversión de Jones Lang LaSalle, Andrew MacGregor, aseguró que "ante la falta de producto y la alta liquidez, los inversores están cada vez más agresivos a la hora de competir por un producto en venta".
De este modo, las rentabilidades de la zona Prime de Barcelona --situada en el Passeig de Gràcia y la Avinguda Diagonal-- han "descendido ligeramente", hasta el 5%. Por su parte, en la zona del centro de negocios también hubo caídas, situándose la rentabilidad entre el 5,25 y el 5,5%, mientras que en el área secundaria las rentabilidades se mantuvieron entre el 6 y el 6,25% y en la periferia se puede lograr entre el 6 y el 7%.
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